Auditorías sociales
Durante una década aproximadamente, las iniciativas de las grandes corporaciones multinacionales y de la industria en general estuvieron basadas en auditorías a las fábricas como un medio de asegurar buenas prácticas laborales en la cadena global de suministro. Después de varias decenas de miles de auditorías, Lisa Cantor pregunta: ¿este tipo de auditorías ha realmente mejorado las condiciones en el lugar de trabajo?.
Aunque las auditorías sociales han provocado algunas mejoras, hay un consenso generalizado de que estas mejoras no han encarado las causas raíz ni son sostenibles en el tiempo. Además, muchos trabajos en estas áreas han demostrado que el monitoreo puede tener consecuencias no deseadas – por ejemplo, el monitoreo de fábricas en China ha servido para inspirar a las empresas a crear registros ficticios, para el beneficio de los auditores o monitores.
¿Qué está funcionando mal?
Los monitoreos en las fábricas pueden compararse con los exámenes anuales de salud, en el sentido que una vez realizados, se irá en las mismas condiciones con que entró. Quizás habrá detectado algunas dolencias nuevas o se le habrá recordado que sería inteligente cambiar algunos comportamientos. Sin embargo, aunque que el examinador puede diagnosticar el problema, no puede proporcionar una solución rápida a condiciones sistemáticas que se han desarrollado en el transcurso del tiempo.
Una auditoría social a una fábrica es como uno de esos exámenes. Mientras que pueda llamar la atención sobre algunos temas, es difícil que resuelva problemas sistemáticos en la fábrica o en la cadena de suministro. Como tales, estas auditorías no encaran las causas raíz de los problemas pero, más bien, proporcionan visibilidad de soluciones paliativas. Quizás no sorprende que estas visitas y los esfuerzos de remediación resultantes no hayan provocado los cambios deseados. Esto ha llevado a la frustración, fatiga y decepción de los gerentes de las empresas y a partes interesadas insatisfechas, así como provocado algo de cinismo de parte de los trabajadores, cuyos intereses deberían ser los protegidos por este enfoque.
Gestión responsable de la cadena de suministros
¿Siendo esto conocido, porqué es que no hemos visto un rechazo dramático del modelo de auditorías?.
Un estudio comparativo (benchmarking) realizado por Business for Social Responsibility (BSR) sobre cerca de 20 empresas de ropa, juguetes y calzado demostró que los costos del personal y de monitoreo representaban la mayoría del presupuesto de la empresa destinado al cumplimiento con requisitos sociales. En un caso, cerca del 80% de los fondos se invertían para realizar las auditorías sociales. Esta continua dependencia en el monitoreo proviene seguramente del hecho de que el modelo actual es familiar, fácil de comunicar, y basado en inversiones de infraestructura que las empresas son renuentes de descartar.
Los tiempos están cambiando
Aún con todo esto en la mente, están ocurriendo algunos cambios. Las empresas han reformulado sus expectativas de los resultados del monitoreo y están explorando simultáneamente modelos alternativos o complementarios. Se están realizando nuevos esfuerzos, incluyendo un esquema que pone énfasis en la educación y capacitación de proveedores, junto con desarrollos adicionales de indicadores de desempeño, desarrollo de capacidades y educación de los trabajadores.
Lo que es muy interesante – y prometedor – es el reconocimiento cada vez mayor de que un progreso profundo y sostenible depende de la alineación de los objetivos comerciales de las empresas con sus objetivos ambientales y sociales. Durante la realización de estudios para el Banco Mundial en 2004, BSR escuchó de varios representantes tanto de lado del comprador como del proveedor, que las normas laborales se oponen muchas veces a los intereses de los vendedores. A no ser que se introduzcan cambios a lo largo de la cadena de suministros que incluyan tanto a la producción como a los suministros, junto con una atención adecuada de las normas laborales, se podrán lograr niveles superiores de cumplimento legal solamente en forma esporádica.
Mejorando la consistencia
Durante el período de dependencia en las auditorías sociales en la cadena global de suministros, ha crecido la industria de los monitores sociales, auditores de fábricas y consultores. Este trabajo a contribuido a un mayor nivel de toma de conciencia sobre las condiciones de trabajo globales. Sin embargo, a diferencia de otras industrias, tales como la Securities and Exchange Commission, el American Institute of Certified Public Accountants, el Financial Accounting Standards Board o la American Bar Association, esta industria no ha creado aún normas consistentes, no se ha puesto de acuerdo en las metodologías o en los procesos de acreditación de auditores.
Entre un rango de otras oportunidades, la industria de las auditoría sociales se beneficiaría si estableciera una norma universal que proporcione guías sobre el comportamiento y competencias de las personas responsables por los monitoreos en las fábricas. La ausencia de calificaciones universales para los monitores, entre otros factores, ha contribuido a la realización de esfuerzos inconsistentes. El establecimiento de esas normas mejoraría la eficiencia en estos temas. Más aún, la creación de un proceso de acreditación le otorgaría la muy necesitada credibilidad a la industria y promovería potencialmente la retención de auditores al establecer un mayor profesionalismo y desarrollo de carrera. La industria tiene una gran oportunidad de definir en forma más clara y consistente las habilidades necesarias para realizar las auditorías en las fábricas, lo que constituye un paso natural, entre otros, de su evolución.
Mirando hacia adelante
Los monitoreos en las fábricas han estado presentes desde la creación de esfuerzos para asegurar buenas prácticas laborales en las cadenas de suministros cada vez más complejas. Había, y todavía hay, buenas razones para invertir en este enfoque. La comunidad de organizaciones que enfrentan estos temas continuará usando este mecanismo para logra, medir y demostrar el cambio.
Pero debe tenerse en cuenta que es una herramienta y no una respuesta. Para que el monitoreo provoque los cambios que esperan todos los actores de la cadena de suministros, deberá seguir evolucionando para convertirse en una herramienta de enseñanza más que simplemente de verificación del cumplimento. Seguramente comenzará a ser integrada a asociaciones público-privadas y a esfuerzos del sector público más direccionados. En diez años, con más de estos tipos de cambios, el monitoreo no se parecerá al de hoy, y, quizás, las condiciones en las fábricas tampoco.
Sobre el autor.
Lisa Kantor es la directora de servicios de consultoría de BSR. Para mayor información, visite el sitio www.bsr.org