Norma BS 8555: Implementando un sistema de gestión ambiental

En abril de 2003 el BSI publicó la norma BS 8555 “Sistemas de gestión ambiental – Directrices para una implementación por fases de un sistema de gestión ambiental incluyendo el uso de la evaluación del desempeño ambiental”. Como explica Catherine Golds, la norma fue elaborada como respuesta a una demanda del Mercado de un enfoque por etapas de sistemas de gestión ambiental (SGA).  

La norma BS 8555 divide la implementación de un SGA formal en seis fases manejables y también pone énfasis en la evaluación del desempeño ambiental (EDA).  

Las seis fases de la norma BS 8555 son:

  • compromiso y establecimiento del estado inicial de la organización,
  • identificación y aseguramiento del cumplimiento con los requisitos legales y otros a los que la organización adhiere,
  • desarrollo de objetivos, metas y programas,  
  • implementación y operación del SGA,  
  • verificación, auditoría y revisión,
  • reconocimiento del SGA (certificación por tercera parte y/o el esquema EMAS).

Cada fase tiene una cantidad de etapas y cada etapa está descripta con el mismo formato, el que incluye el “POR QUÉ” y “CÓMO” implementar cada etapa, así como “QUIÉN”, dentro de la organización, debe estar involucrado; también incluye “RESULTADOS” y “CRITERIOS DE EVALUACIÓN” de cada etapa. El desarrollo de indicadores de desempeño ambiental es una característica clave de la norma BS 8555. Estos indicadores permiten monitorear y evaluar en el tiempo el logro de objetivos y metas ambientales, demostrando un progreso hacia la mejora continua del desempeño ambiental. La norma ISO 14031, de la serie ISO 14000, proporciona mayor información sobre la evaluación del desempeño ambiental (EDA).  

Los auditores que realizan regularmente auditorías según la norma ISO 14001 tienen plena conciencia del tiempo y esfuerzo que deben invertir las organizaciones para implementar y mantener su SGA. El proceso de auditoría por parte de un organismo de certificación acreditado puede ser desalentador para las organizaciones, en particular para las empresas medianas y pequeñas que deben enfrentar escasez de recursos y de tiempo. Teniendo esto en cuenta, el Esquema ACORN permite la realización de inspecciones acreditadas por el UKAS a organizaciones que mejoran su desempeño ambiental siguiendo las fases de la norma ISO 8555.

El esquema ACORN está administrado por el Institute of Environmental Management and Assessment (IEMA). Este esquema proporciona un marco que permite que todas las organizaciones, independiente de su forma, tamaño o sector al cual pertenece, sean inspeccionadas en forma independiente para verificar el cumplimiento de los criterios de la norma BS 8555 y recibir reconocimiento formal del progreso que están haciendo en mejorar su desempeño ambiental. Las organizaciones pueden ser certificadas respecto a cualquiera de las fases de la BS 8555 dentro del esquema ACORN, hasta la fase 5; más allá de la fase 5, las organizaciones deben certificarse según ISO 14001 o según el esquema EMAS.

Una inspección ACORN tiene como objetivo comparar sistemáticamente los elementos implementados del SGA de una organización con los CRITERIOS DE EVALUACION de cada etapa de la norma BS 8555.  Es una decisión de la organización determinar qué fases desea que sean inspeccionadas; puede optar recibir inspecciones al finalizar cada fase o en un punto intermedio cualquiera. En cada inspección, el evaluador inspecciona todas las fases implementadas hasta ese momento. La certificación bajo es Esquema ACORN tiene una duración de 12 meses, por lo que el proceso de re-inspección significa una visita completa cada 12 meses. Esta re-inspección puede ser a la misma fase o fases que el cliente ya ha certificado o puede decidir avanzar a una fase siguiente. Tal como sucede en la inspección original, todos los CRITERIOS DE EVALUACIÖN de todas las fases deber ser cumplidos para que el cliente obtenga su certificación.  El evaluador presentará no conformidades, según corresponda, durante la inspección en los casos en que el cliente no pueda demostrar que cumple uno o más CRITERIOS DE EVALUACION de una determinada fase de la norma BS8555. El cliente tiene 3 meses para cerrar las no conformidades si desea obtener la certificación bajo el Esquema ACORN. En algunos casos, las no conformidades pueden darse por cerradas a través del envío de documentación, pero otras veces puede ser necesario hacer una visita adicional a las instalaciones del cliente. También el esquema ACORN alienta al evaluador a presentar observaciones, en particular relacionadas con el desempeño ambiental de la organización, ya que, siempre, las observaciones positivas son bienvenidas así como también las oportunidades constructivas de mejora.

La fase 2 de la norma BS 8555 pone énfasis en el cumplimiento legal.  La experiencia acumulada hasta la fecha bajo el esquema ACORN ha demostrado que las áreas que merecen particular atención son las relacionadas con la metodología de identificación de la legislación aplicable. En algunos casos, esta metodología no está adecuadamente definida y es así como puede suceder que la organización no haya identificado todos los requisitos legales y otros que aplican a sus actividades. Además, el evaluador pone énfasis también en el sistema de evaluación del cumplimiento legal, ya que éste es todavía un tema donde a las organizaciones no les es fácil demostrar con evidencias que el nivel de verificación establecido es adecuado.

La norma BS 8555 introduce en forma gradual la necesidad de documentación y de mecanismos de control de esta documentación; estos conceptos aparecen claramente en la fase 4. En las fases anteriores, aunque hay una cierta necesidad de documentación, la “evidencia robusta” está generalmente definida en los CRITERIOS DE EVELAUCION.  Siendo así el caso, es crítico que el evaluador utilice sus habilidades de escuchar, entrevistar y buscar evidencias a partir de una variedad de fuentes.  

Como en otras auditorías de SGA, el tiempo asignado para la inspección está en relación a la cantidad de empleados, la cantidad de sitios, la complejidad de las actividades, la sensibilidad ambiental del sitio, la naturaleza de los impactos ambientales y el alcance y extensión de los requisitos legales. La competencia requerida a los auditores que conducen las actividades de inspección es similar a la requerida en auditorías de certificación ISO 14001. Sin embargo, hay requisitos adicionales; un auditor debe demostrar un buen grado de comprensión de la temática de las empresas pequeñas y medianas, de la norma BS 8555 y del concepto de indicadores de desempeño ambiental y de EDA en general.

 

Sobre el autor:  

Catherine Golds gerente del negocio de Medioambiente y Salud y Seguridad Ocupacional en la empresa NQA .