Certificación energética
en Italia
La eficiencia energética se está transformando un tema clave en todo el mundo. describe el nuevo organismo en Italia que pretende unir a Europa alrededor de un objetivo común

En la Unión Europea, la certificación energética de edificios es considerada como una de las acciones estratégicas más eficaces en la promoción de la calidad energética de los edificios. Es uno de los requisitos incluidos en la Directiva Europea de Desempeño Energético de Edificios (EPBD, sus iniciales en idioma inglés), la que tiene como objetivo orientar a los países miembros a adoptar políticas para la reducción del consumo energético en el sector de la construcción, la que actualmente consume un 40% del total de la demanda de energía.
De acuerdo con la EPBD, las estrategias no solamente se aplican a los edificios nuevos, sino también a los existentes. La clase de desempeño de cada edificio se registra en un documento – utilizando una escala que va desde “A” (buen desempeño) hasta “G” (mal desempeño) – de esta manera se introduce un elemento de transparencia relacionado con la certificación energética.
Es aquí donde se basa la eficacia de la certificación: cualquier persona puede informarse de una forma directa y simple la calidad energética que tendrá un edificio durante su operación, permitiendo conocer en forma clara el consumo y los costos energéticos involucrados. Es por eso que el aspecto más interesante no es la certificación en sí misma, sino todo lo que puede resultar de su aplicación a gran escala. Más aún, en una situación económica donde el costo de la energía es una preocupación seria de aquéllos interesados en comprar un edificio.
El Mercado de nuevos edificios en Italia ya hace tiempo ha ido concentrándose en edificio de alto desempeño, generalmente de clases energética “A” y “B”. Obviamente, la calidad del edificio no es la única variable a ser tenida en cuenta al tomar decisiones de compra, pero es un elemento difícilmente ignorado.
La nueva generación de edificios energéticamente eficientes pone en evidencia la pobre calidad energética de los existentes. Por ejemplo, los primeros 40000 certificados energéticos emitidos en la región de Lombardía entre 2007 y 2008 mostraron que la mayoría de los edificios recibieron una certificación muy pobre, de clases “F” y “G”. Hay una gran diferencia entre el consumo de energía de edificios nuevos, comparada con la de edificios existentes, cuando estos últimos pueden consumir hasta cuatro o cinco veces más de energía .| Sin embargo, el desempeño energético de un edificio existente puede ser mejorado por medios tales como la instalación de plantas térmicas más eficientes y, cuando es técnica y económicamente, recurriendo a fuentes renovables tales como energía térmica solar o rfotovoltaica. | ![]() |
Como consecuencia de este tipo de acciones, la calidad energética de un edificio puede ser mejorada, lo que puede ser demostrado por medio de una nueva certificación .
El progreso hasta ahora
La certificación energética es importante y estratégica; sería un error no tener en cuenta la complejidad que puede tener su aplicación correcta. Realmente, el sistema funciona bien solamente si la clasificación otorgada con el certificado es confiable. Para asegurarlo, hay, por lo menos, dos requisitos esenciales:
- El auditor energético debe ser competente y la certificación debe estar respaldada por un sistema de acreditación capaz de controlar el trabajo del certificador por medio de evaluaciones específicas
- Todas las leyes, normas y regulaciones de los países miembros de la Unión Europea deben usar la certificación energética para cumplir con la directiva.
Lamentablemente, en lo que concierne a Italia, el proceso legislativo aún no se ha completado. Aunque la ley italiana que hace cumplir la directiva está vigente, los lineamientos nacionales que guiarán su implementación no han sido publicados todavía. Esta demora ha dado cierta libertad a las regiones para que adopten diferentes programas de certificación, aunque el espíritu de los mismos sea cumplir con la legislación nacional.
La región de Lombardía fue la primera en aprobar un programa de certificación obligatorio de acuerdo con la directiva. La región estableció un organismo para acreditar a los certificadores, y un registro oficial de auditores energéticos calificados. Otras regiones han seguido el mismo camino, pero con algunas variantes.
Como consecuencia de esta situación, la aplicación de la certificación energética en Italia no es homogénea, tanto el los procedimientos de cálculo como en los criterios para la clasificación. Un edificio con las mismas características de desempeño energético pueden obtener clasificaciones diferentes dependiendo de la región donde está situada, lo que realmente no ayuda al mercado de la construcción y confunde al usuario final.
A pesar de estos aspectos críticos, la mayoría de los cuales se corregirá cuando los lineamientos a nivel nacional finalmente se publiquen, la certificación en Italia ha logrado y sigue logrando un gran nivel de interés, aún cuando se la ofrezca a nivel voluntario.
SACERT
Es exactamente en este contexto que ha ganado su experiencia el SACERT, una organización sin fines de lucro fundada en abril de 2006 a partir de una iniciativa de la provincial de Milán. El objetivo de la organización es promover un programa de certificación energética el que, cumpliendo con las normas y regulaciones vigentes, tanto a nivel nacional como regional, opera bajo un sistema de la calidad.
Los miembros fundadores de SACERT son todos organismos públicos u organizaciones de profesionales, así como una cierta cantidad de organizaciones privadas, las que están ya trabajando en la industria de la certificación de la calidad. Desde el comienzo SACERT recibió un creciente grado de consenso y actualmente tiene más de 60 miembros, los que representan a todos los interesados en el campo en continuo crecimiento de la eficiencia energética.
Hasta la fecha, SACERT ha organizado varios cursos, muchos de los cuales están acreditados en le región de Lombardía. De más de 3000 personas que asistieron a los cursos, distribuidos por todo Italia, cerca de 900 se acreditaron y comparten la misión de SACERT de promover la certificación energética, con un gran grado de conocimiento y competencia.
Con el fin de aumentar aún más el valor de la certificación, hoy reconocida tanto a nivel nacional como europeo, SACERT ha solicitado la acreditación por parte del SINCERT como un organismo de certificación del personal. Pronto, SACERT estará en plena actividad, y será el primer organismo italiano de operar en este campo, crítico y estratégico.
Sobre el autor
Giuliano Dall’O’ es profesor asociado de física del medio ambiente en la Universidad Politécnica de Milán, y ha sido el director ejecutivo de SACERT desde 2006. Realiza actividades de investigación en temas de eficiencia energética y recursos renovables y ha contribuido a la elaboración de la especificación técnica italiana UNI/TS 11300 sobre la certificación energética de edificios.
Es autor y co-autor de varios libros, incluyendo el manual de la Certificación Energética, y contribuye en varias publicaciones técnicas. Es el coordinador del Kyoto Club Energy Efficiency Workgroup, y director de la publicación Progetto Energia.
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