La era del correo
lectrónico
presenta el estrés del correo electrónico, un nuevo desarrollo que puede meterse en el mudo de las auditorías
Es habitual que la gente que está en el tema de la norma ISO 9000 y el control de la calidad también esté a cargo de la salud y seguridad en el trabajo y cualquier otra cosa que el departamento de Recursos Humanos quiera sacarse de encima. Con esto en mente, quisiera presentar un tema que creo que será cada vez más importante en los próximos años.
Estoy sentado ante mi escritorio, mirando mi cuenta de correos electrónicos. En este momento hay 70 correos en mi bandeja de entrada como “no leídos”. Por supuesto, los leí, pero todavía no estoy en la posición de poder archivarlos en distintas carpetas. En un día típico, envío y recibo entre 30 y 50 correos, y entre ellos consigo hacer algo de mi trabajo. Es mi intención conservar la cantidad de correos no leídos en menos de 30, pero ha habido algunos meses en que estuve lejos de lograrlo.
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El correo electrónico ha cambiado nuestro ambiente de trabajo; ha cambiado la naturaleza del trabajo que hacemos. Todos nosotros esperamos una respuesta inmediata y muchas veces nosotros mismos respondemos en forma instantánea esa respuesta a los correos que recibimos. Luego, suena el teléfono: “¿Recibiste mi correo?”. |
Inmediatamente piensas: “Sí, por supuesto que recibí tu podrido correo, junto con otros tres millones, sin contar los spam, peor no es tu día, así que vete y déjame solo”. Sin embargo, respondes: “Si, ya lo estoy analizando” .
No uso el correo de voz – con una fuente de esclavitud ya es suficiente. No uso las tareas del Outlook – aunque de tanto en tanto envío algún correo. Mis clientes saben que siempre dejo mi teléfono móvil apagado (lo que realmente me permite dejarlo encendido).
Cuando recibo un correo electrónico, una parte del mismo aparece en una esquina de la pantalla, como un fantasma. O sea que si estoy hablando con alguien, me hace distraer mi atención aunque sea por un momento. Veo el mensaje y I primer deseo es responderlo. Mi cuenta ha subido a 71 y cuanto antes la baje nuevamente a 70, más feliz seré.
El estrés en el trabajo puede ser alto; muchas cosas compiten por mi atención y se me hace difícil priorizarlas como debiera. Si estoy en el medio de un trabajo complicado, es tan fácil leer uno o dos correos en lugar de seguir con ese trabajo. El estrés laboral se está convirtiendo en un tema importante y podría ser que, a medida que pase el tiempo, el profesional de la calidad se encuentre debiendo encarar temas de estrés laboral en su organización.
Me pregunto: ¿los empleadores son demandados por estrés laboral?. Somos responsables por tantas otras formas de acoso – intimidación, discriminación (en base a la edad, sexo o habilidades); debemos asegurar que la gente usa sillas adecuadas, tiene una iluminación apropiada, teclados ergonómicos, pantallas planas, intervalos para fumar, café instantáneo en forma continua, ensayos de visión, horarios flexibles, licencia por maternidad, licencia por paternidad, licencia por enfermedad, permisos por motivos familiares, cualquier otro tipo de permiso o licencia, servicio personalizado de ayuda, … qué vendrá pronto?.
Creo que lo que vendrá será el estrés del correo electrónico. Aún cuando me aten con correas para llevarme al manicomio, me escucharán gritando por haber recibido un nuevo correo electrónico, pateando y llorando. Mientras tanto, todo lo que puedo hacer es soñar con salir para mi casa a eso de las 5 pm con la satisfacción de haber terminado mi trabajo, de haber logrado la satisfacción de mis clientes, de haber dejado atrás un escritorio ordenado y una bandeja de entrada vacía.
Entre las modificaciones introducidas en la norma ISO 9001:2008, no hay requisito sobre “cómo establecer un sistema de gestión para atender el estrés del correo electrónico de los empleados”, pero puede ser que forme parte de la nueva versión a ser publicada en el año 2013. No hay duda que se está preguntando cómo auditar y monitorear este tema, pero seguramente el estrés del correo electrónico ocupará un lugar importante en muchos lugares de trabajo en los próximos años. Puede ser que se desarrolle una norma para dar lineamientos de cómo monitorear el uso que uno hace del correo electrónico.
Mientras que estaba escribiendo este artículo, he recibido una llamada telefónica pero la cuenta en la bandeja de entrada aumentó a 82 – algo como 12 en 45 minutos. Mejor voy a leerlos.
Estrés del correo electrónico. Lo vio aquí por primera vez.
Sobre el autor
John Francis es socio senior en Lindeyer Francis Ferguson, estudio de contadores, en Kent, Inglaterra. Tiene 34 años de experiencia profesional y se especializa en la gestión de la contabilidad y de organizaciones de beneficencia. www.lffuk.com
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