Regulación europea para la acreditación
Antes de enero de enero del año 2010, cada país europeo deberá tener un solo organismo nacional de acreditación, de acuerdo con una regulación aprobada el 9 de julio por el Consejo de la Unión Europea. La regulación cubre la operación de la acreditación en apoyo de evaluación de la conformidad, tanto voluntaria como la requerida por la legislación.
El objetivo de esta regulación es mejorar la consistencia de los servicios de acreditación y reforzar la posición de la acreditación en toda Europa. Ha sido desarrollada en medio de un creciente reconocimiento de la importancia de la acreditación en la estructura económica de la Unión Europea y establece requisitos comunes para los organismos nacionales de acreditación, los que serán monitoreados por los gobiernos de los países miembros de la Unión.
Los requisitos incluyen la necesidad de que los organismos de acreditación sean independientes de las organizaciones a las que acredita, ser objetivos e imparciales, operar sin fines de lucro y no ofrecer servicios ya ofrecidos por los organismos de evaluación de la conformidad y no competir, de ninguna manera, con otros organismos de acreditación. Los organismos de acreditación deberían ser miembros de la European Co-operation for Accreditation (EA) y participar en el programa de evaluación entre pares ofrecido por la EA.