La norma ISO 14001 en Japón:

momento para un cambio

¿La imagen de la ISO 14001 se ve afectada por el establecimiento de objetivos fáciles de lograr?. Shoichi Kurosawa considera que sucede muy a menudo en Japón

En Japón, son más de 20.000 las organizaciones certificadas según la norma ISO 14001 en Japón. Sin embargo, actualmente está disminuyendo la proporción de organizaciones que está obteniendo o renovando su certificación. Puede deberse a que algunas organizaciones tienen pocas expectativas de resultados eficaces en la aplicación de la norma y en las auditorías de certificación. Mientras que el foco debería estar en un sistema de gestión ambiental (SGA) como una herramienta eficaz, la mayoría de las organizaciones ponen sus esfuerzos en pasar las auditorías, con la consecuencia de no obtener los beneficios que puede dar la norma. Un SGA puede ser usado eficazmente poniendo el foco en los requisitos de la norma ISO 14001: “implementar la política ambiental” y “la compatibilidad entre la política ambiental y los objetivos ambientales”.  

Necesario vs alcanzable

Si la política ambiental de una organización hace referencia al calentamiento global, entonces se deberían establecer objetivos ambientales tales como “reducción del 90% de los gases efecto invernadero”. La pregunta no es si el establecimiento de este objetivo es alcanzable, pero si es realmente necesario. Si es considerado necesario, la práctica actual debería ser el establecimiento de objetivos ambientales a un nivel tan alto que no los hacen fácilmente alcanzables.  

En Japón, es práctica común establecer plazos de tiempo para los objetivos ambientales, aún siendo que la norma ISO 14001 no los requiere. Los objetivos de mediano plazo tienen metas a 3 años, mientras que los de corto plazo a un año. Consecuentemente, muchas organizaciones fijan metas alcanzables en estos plazos, en lugar de pretender lograr lo que es necesario. Pero es a través del establecimiento de objetivos a alto nivel que se lograrán aumentar las expectativas de los resultados que se pueden lograr con la implementación de la norma.  

Mejores prácticas

Un SGA no es una herramienta para facilitar las cosas, sino que es una herramienta que mejora los éxitos de una organización por medio de la contribución unificada y coordinada de todos sus miembros. Cuando se establecen objetivos ambientales que se pueden lograr fácilmente, el plan PDCA pierde su impacto y el SGA puede ser visto como un esfuerzo sin resultados positivos. Puede ser que esta sensación de futilidad es la causa de la no renovación de las certificaciones.  

Estudio de caso

Con el fin de cumplir con el aspecto de “prevención del calentamiento global” expresado en su política ambiental un importante fabricante de cepillos de dientes decidió disminuir las emisiones de dióxido de carbono proveniente de la incineración de cepillos usados en un 90%. La meta es exigente, pero obligó al grupo empresario a alcanzar nuevos niveles de innovación.  

De acuerdo con la norma ISO 14001, el departamento de diseño trabajó en la forma de lograr el objetivo disminuyendo el volumen de los cepillos en un 90%. Esto trajo como resultado ideas novedosas, tales como cepillos huecos o rellenos con bambú en su interior.  Por medio de este método, el personal puede asumir la responsabilidad de su propio rol en la mejora del SGA y transformarlo en una herramienta dinámica.

Resultados vs procesos

Recientemente, ha habido una tendencia en SGA con el foco en los resultados y no en el propio sistema de gestión.  Sin embargo, la verificación del desempeño de un SGA es uno de los elementos de evaluación de su eficiencia actual, pero  no puede garantizar los resultados futuros. El valor de un auditor especializado es su habilidad para asegurar “la adecuación, conveniencia y eficacia continua del SGA”. En otras palabras, si se lograrán éxitos futuros por medio de la aplicación del SGA. La evaluación profesional agrega valor por medio de la determinación lógica del nivel de competencia del SGA.  

El futuro

El período de 12 años desde la publicación de la norma ISO 14001 fue de gran crecimiento en el campo de los sistemas de gestión ambiental. Para que este éxito se mantenga en el futuro, puede ser necesario la promoción de auditores eficaces y el desarrollo de programas de re-entrenamiento sobre los requisitos de la norma. Es también esencial interpretar rigurosamente los términos y las inter-relaciones entre los requisitos de la norma, y obtener el consenso de la comunidad ISO. 

Ha llegado el tiempo de una revolución y la próxima generación de SGA debería poner foco en:

  • muchos y no una sola solución para un problema
  • lo que es necesario y no lo que es posible
  • apertura y no ocultamiento
  • trabajo coordinado y no aislado
  • mejora continua y no trabajos que se terminan
  • foco en el sistema y no en el desempeño

Todos aquéllos involucrados en la certificación ISO 14000 no deben permitir el desinterés y la negligencia en su enfoque hacia la norma y deben mantenerse atentos ante la profecía auto-cumplible de metas que por ser fácilmente logrables son poco ambiciosas y su consecuencia, la ausencia del cambio. Poniendo foco en los ideales listados anteriormente es que se puede trabajar hacia un mejor cumplimiento con la norma y hacia sistemas de gestión ambiental más eficaces.


Sobre el autor

Shoichi Kurosawa es profesor visitante sobre la teoría de sistemas de gestión ambiental y de responsabilidad social corporativa en la Waseda University Graduate School. Trabaja para mejorar la confiabilidad social, bajo el lema  “Mejorando la responsabilidad social corporativa por medio de la segunda generación de sistemas de gestión ambiental”.

 

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