Certificación: ¿cuál es su futuro?
¿Qué futuro le depara a la certificación acreditada? analiza acciones gubernamentales recientes en todo el mundo y lo que las mismas revelan sobre la industria

La Reina de Inglaterra, hablando recientemente sobre el temblor en los mercados, preguntó porqué nadie había advertido lo que estaba por pasar. Es una buena pregunta, pero ha pasado desapercibida a medida que entró el pánico y los gobiernos intervienen para salvar las economías nacionales y globales. En realidad, el año 2009 parece ser el año de la intervención de los gobiernos. Esta intervención no se reducirá a sacar de apuro a bancos y fabricantes de autos, o a implementar controles más estrictos en el sector financiero. Incluirá a nuestra propia industria de la certificación acreditada.
Ya hace un cierto tiempo que aquellos involucrados en la certificación acreditada estaban concientes de que habría una crisis de confianza en camino. Para confirmarlo, bastaría que revisara el debate en esta publicación electrónica, así como en los foros industriales, el IAF (International Accrediation Forum) y la ISO (International Organization for Standization). Y mientras nosotros debatíamos, los gobiernos en todo el mundo han estado ocupados estableciendo regulaciones que tendrán un impacto importante sobre la certificación. A continuación, presento un resumen de lo que ha sucedido hasta l fecha.
EU: regulación para los organismos de acreditación
Una regulación aprobada por el Consejo de la Unión Europea, y formalmente adoptada el 9 de julio de 2008, permitirá la existencia de un solo organismo nacional de acreditación en cada país a partir de enero de 2010. Esto cubrirá la operación de la acreditación tanto apoyando a la certificación voluntaria como a la evaluación de la conformidad requerida por la legislación. El objetivo de la regulación, según la Unión Europea, es mejorar la consistencia de los servicios de acreditación en toda Europa y fortalecer el posicionamiento de la acreditación, en un creciente reconocimiento de la importancia de la acreditación en la estructura económica de la Unión Europea. También establece requisitos comunes para los organismos nacionales de acreditación, los que serán monitoreados por los gobiernos de cada estado.
Japón: guías para un sistema confiable
El Ministerio Japonés de Economía, Comercio e Industria aprobó en 2008 guías para la industria de la certificación acreditada. Estas guías contienen sus preocupaciones sobre la industria, incluyendo el hecho de que ocurrieron varios escándalos involucrando a la certificación en empresas con sistemas de gestión certificados. El gobierno japonés considera que el sistema no es capaz de prevenir estos escándalos y que la confianza de la sociedad en el sistema está disminuyendo. Ante esta situación, el gobierno emitió guías, no leyes, y un fuerte mensaje a la industria para que se sanee por sí sola y, quizás en contraste con los Estados Unidos, hacerlo junto con el resto del mundo.
China: reglas para la certificación acreditada
Las reglas del gobierno chino, emitidas en 2003, sobre cómo opera la certificación acreditada, son particularmente complejas y no es posible explicarlas en forma breve. Sin embargo, aunque algunos creen que estas reglas fueron pensadas para proteger a los organismos nacionales de certificación, no hay duda que el gobierno chino percibió un riesgo que el sistema no emita certificados confiables para la economía global.
¿Cuál es el futuro?
Basados en una falta de confianza en lo que el sistema global de certificación ofrece localmente y un genuino deseo de corregirlo, parece inevitable que los gobiernos se vean tentados a establecer cada vez más frecuentemente regulaciones en los lugares donde las auto-regulaciones fallaron. Pero, ¿los gobiernos podrán lograrlo, donde el IAF falló?. Parece poco probable, por lo menos en forma unilateral, ya que el problema es global, tal como lo es la economía a la cual quiere servir. Arreglando la certificación en un país no resolverá los problemas de bienes y servicios provenientes de lugares donde los problemas persisten.
Se puede pensar en los grandes minoristas y fabricantes que proveen en forma global. Ellos necesitan un sistema coherente que proporcione confianza en todo el mundo y es por eso que la industria automotriz y la de los alimentos no se ha basado en el sistema del IAF.
No nos olvidemos que un sistema de certificación global eficaz ofrecería un mecanismo que promovería un comercio más barato y fácil, al disminuir las barreras al comercio, proporcionando normas comunes, reduciendo la necesidad de auditorías de segunda parte y proporcionando confianza a las cadenas de suministro globales. Pero para que este sistema global funcione, necesitamos un enfoque global para tratar al usuario final y a las preocupaciones de los gobiernos. Esta solución permanece en manos del IAF, no en gobiernos individuales. Quizás, ¿es en el IAF donde los gobiernos deberían poner sus recursos? . Sobre el autor
Vincent Desmond ha trabajado en la industria de la certificación por más de ocho años, conduciendo la certificación de auditores del IRCA y desarrollando nuevos productos y servicios de certificación de auditores de sistemas de gestión.
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