ISO 26000: ¿un nuevo tipo
de norma?
analiza la nueva norma de responsabilidad social, cómo se originó y porqué es tan especial

La ISO 26000 es la largamente esperada norma ISO sobre responsabilidad social, la que contiene temas tales como corrupción, competencia honesta, derechos humanos y preocupaciones de los clientes. Es un área poco usual para la ISO; tradicionalmente, la ISO ha emitido normas de carácter más técnico, tales como gestión de la calidad (ISO 9000) y seguridad de la información (ISO 27000).
El proceso de desarrollo
Desde el año 2002, la norma ISO 26000 se ha desarrollado con la ayuda de un grupo muy extenso de personas provenientes de 90 países. Una cantidad de organizaciones internacionales (tales como Consumers International y la International Organisation of Employers) son también miembros del grupo de trabajo; la membresía del grupo de trabajo fue elaboradamente diseñada para dar lugar a las opiniones de representantes de la industria, el trabajo, organizaciones no gubernamentales (ONG), grupos de consumidores y los gobiernos. Para asegurar que la ISO 26000 sea consistente con tras convenciones y directrices, la ISO ha realizado acuerdos con la Organización Internacional del Trabajo (International Labour Organization), con Global Compact y con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo económico (Organization for Economic Cooperation and Development).
La norma está prevista no solamente para organizaciones privadas, sino para todo tipo de organización. No es una norma con la cual una organización pueda certificarse, está prevista como directrices o recomendaciones solamente. Sin embargo, algunos países están desarrollando normas certificables equivalentes.
El desarrollo de la norma, como era de esperar de una iniciativa tan ambiciosa, tuvo aspectos muy controvertidos. Por ejemplo, el capítulo de la norma referido al medio ambiente no solo se refiere al “principio precautorio” (precautionary approach) y a la gestión de riesgos ambientales, pero también incorpora, entre otros, la promoción del desempeño en las área de compras sostenibles, la adopción de tecnología ambientales adecuadas, y el control del impacto sobre el cambio climático. Estos temas han sido muy acaloradamente debatidos durante el desarrollo de la norma.
Desde su comienzo, la mayoría de las ONG internacionales han sido cautelosos referentes al proyecto. WWF International y Amnesty International (UK) participaron en varias etapas, pero finalmente se retiraron. Son pocas las ONG que participaron hasta el final.
Impacto global
Hacia el final del desarrollo, las discusiones dentro del grupo de trabajo reflejaron en forma directa aspectos políticos globales. Un tema difícil fue el impacto posible sobre el comercio y la relación de la norma con la organización Mundial del Comercio (World Trade Organization). Los Estados Unidos de América han argumentado en forma muy fuerte que la norma no va a estar exenta de ser vista o usada como una barrera al comercio. El temor parte de alcance tan amplio de la norma, la que podría ser usada por los gobiernos para poner serios obstáculos al comercio. En este sentido son apoyados por India, la que teme que su economía pueda verse amenazada si debe cumplir con la norma, por ejemplo en lo referente a las condiciones laborales, las que hoy India no siempre cumple.
El gobierno chino está también preocupado por un posible impacto de la norma desde la perspectiva de los derechos humanos. Su inquietud parte del posible impacto de las convenciones e instrumentos de derechos humanos en su soberanía nacional. Como consecuencia, en las votaciones recientes sobre la norma, China ha tratado de influenciar, por canales políticos, a otros países para votar contra el paso de la ISO 26000 a norma ISO.
Estos temas son un claro indicio de que la norma ISO 26000 se está tomando muy seriamente. A pesar de sus limitaciones, es una declaración contundente de temas morales y prácticos que deberán enfrentar las organizaciones. Más allá de Occidente, donde muchas organizaciones ya están abrumadas con numerosas normas, iniciativas y el atractivo de “responsabilidad social corporativa”, la ISO 26000 tendrá una gran influencia. Será el punto de referencia para muchas compañías intentando encarar, por primera vez, sus responsabilidades en un sentido más amplio.
Sobre el autor
Adrian
Henriques preside el comité de Reino Unido de la ISO 26000 y es profesor de responsabilidad social corporativa en la Middlesex University Business School. También es un profesional del aseguramiento según la AA 1000 AS y autor de “Corporate Impact: Measuring and Managing Your Social Footprint”. www.henriques.info

