Sistemas de gestión: la

competencia que falta

Simon Feary, director del IRCA, argumenta que los auditores necesitan tener el conocimiento y las habilidades para proporcionar valor agregado al cliente

Tanto el IAF (International Accreditation Forum) como la ISO (International Organization for Standardization) se han convencido que los problemas con la norma ISO 9001 y otros programas de certificación acreditada son, principalmente,  la consecuencia de auditorías no competentes. Realmente, es una forma de decir auditores incompetentes.

Sin embargo, antes de entrar en reacciones instintivas, es importante determinar qué competencias, o categorías de competencias, generan una auditoria que agrega valor para el cliente y genera un resultado que refleja en forma exacta el estado del sistema de gestión del auditado y de sus procesos. En otras palabras, una auditoria competente.

Son tres las categorías. Las primera es tener la capacidad para auditar. La segunda es entender el contexto técnico de la organización que está siendo auditada. Las tercera es conocimientos, habilidades y experiencia amplios que respaldan la habilidad general del auditor para tomar decisiones debidamente fundamentadas; en otras palabras una comprensión sólida de sistemas de gestión,

Todos los auditores capaces de cumplir con los requisitos de la ISO19011 tienen la competencia básica necesaria para actuar como auditor. En el caso de auditores de tercera parte, los requisitos para la competencia técnica están detallados en la nueva edición de la ISO 17021.

Los organismos de acreditación verificarán el cumplimiento con esta norma, por lo tanto la segunda competencia está bajo control.

La tercera competencia es en la que los auditores usualmente tienen problemas. Aunque una buena cantidad de auditores han adquirido, con el transcurso del tiempo, una amplia comprensión de los sistemas de gestión, en estos momentos, la norma ISO 19011, la norma ISO 178021 y muchos otros esquemas de competencias de auditores de sistemas de gestión, no requieren con claridad un buen conocimiento de sistemas de gestión.

La competencia en sistema de gestión es importante. Para que las organizaciones puedan beneficiarse adecuadamente de la aplicación de las normas de sistemas de gestión, necesitan conocer algo más que simplemente los requisitos básicos. Necesitan conocer en profundidad varios enfoques, principios y herramientas tales como pensamiento sistémico, diseño de procesos, herramientas de medición y herramientas de análisis. Y también los debe conocer el auditor. Sin un conocimiento práctico de estas herramientas genéricas de sistemas y de aseguramiento, un auditor puede considerarse solamente parcialmente competente, teniendo como consecuencia que pueden aportar un beneficio limitado al proceso de auditoría. Los auditores en el área de finanzas no realizan auditorías sin haber debido demostrar, previamente, un buen grado de comprensión de prácticas y principios de contabilidad. En este respecto, hay un paralelo claro entre las auditorías financieras y las de sistemas de gestión.

Con el paso del tiempo, en sus sucesivas revisiones, la ISO 19011 seguramente reflejará esta preocupación  y será interesante ver cómo la nueva versión de la norma 17021 incorpora este requisito de competencia para auditores de tercera parte. Pero los auditores deberán actuar ahora mismo para reducir este déficit, sin esperar que las normas se actualicen.

Una forma de adquirir la competencia en sistemas de gestión

Cerca de 60000 personas toman cursos de formación de auditores certificados en el IRCA cada año, y muchas veces, este curso representa la primera ocasión en que estas personas entran en contacto con los conceptos de sistemas de gestión.  En realidad, muchas toman un curso de formación de auditores porque quieren conocer e implementar sistemas de gestión, y no porque quieran practicar como auditores. Tendría más sentido desarrollar la competencia en temas tales como sistemas de gestión, procesos, mediciones y análisis de problemas antes de pasar al tema de auditorías.  

Muchos que conocer al IRCA no están concientes de la relación con el CQI (Chartered Quality Institute).  Esta relación es muy cercana, ya que el IRCA forma parte de la organización del CQI. Esto significa que tiene acceso a los recursos de aprendizaje y desarrollo del CQI que contribuyen a la competencia en sistemas de gestión.  

La Tabla 1 resume el rango de calificaciones (qualifications) del CQI que se puede adquirir para desarrollar su conocimiento en gestión de la calidad, sistemas, aseguramiento, mejora y calidad en la cadena de suministros.  

Tabla 1: Calificaciones CQI

Nivel 3 Introductorio

Nivel 5 Avanzado

Certificado en Gestión de la Calidad

Certificado en Sistemas de Gestión

 

Certificado en Aseguramiento de la Calidad del Producto y del Servicio

 

Certificado en Gestión de la Calidad en la Cadena de Sumnistros

 

Certificado en Mejora de la Calidad en los Negocios

 

Certificado en Auditorías de Sistemas de Gestión

 

Diploma en Gestión de la Calidad

Hace ya mucho tiempo que las instituciones profesionales del Reino Unido son reconocidas por su oferta de enseñanzas con valor agregado y de apoyo a profesionales a lo largo de su todas las fases de sus carreras. Considerando los beneficios que obtienen las organizaciones derivados de sistemas de gestión eficaces, es lógico proporcionar a los auditores de sistemas de gestión el mismo apoyo que reciben otros profesionales.  

El CQI es el único organismo profesional del Reino Unido para aquéllos trabajando en temas relacionados con la calidad. Muchos auditores certificados por el IRCA son también miembros del CQI y disfrutan de los beneficios de pertenecer a un organismo profesional.

La base minima común es que tanto profesionales como auditores de sistemas de gestión comparten la necesidad de ser competentes en los conceptos básicos de sistemas y en herramientas de aseguramiento.  Si esta base falta, ni los sistemas de gestión ni las auditorías producirán los beneficios o proporcionarán los niveles de confianza que requieren las organizaciones y las partes interesadas.

Sobre el autor

Simon Feary en el presidente ejecutivo del CQI y director del IRCA